Mike me abrió la puerta con sus aires bohemios, como cada día en que iba a su casa. Me dio un abrazo como de costumbre y pasé.
Dos pasos por el pasillo, a la derecha estaba su habitación; su casa es lúgubre, sucia, deteriorada, "grunge" como él la llama. Su padre está lisiado, me cae bien, es un anciano que habla poco y se posa en la vereda mirando el mundo pasar.
La habitación de Mike consta en dos camas, el cielo razo está a unos 3,50m de altura, las tablas a veces se curvan y crían ese moho gris. Tiene un velador y es muy común ver la laptop de Mike sobre la cama.
Mike es uno de los más viejos de mi grupo de amigos, no sé si llamar pandilla a esto ya que tengo muchos amigos, y de distintos grupos. La mayoría de las veces se conocen entre grupos y salen a carretear o se van de joda... El grupo de esta noche era el de los grungeros viejos de Lota, los jiles de pantalones rotos que pasaban por la calle en los 90's cuando yo apenas era un niño. Me quieren bastante, de hecho los conozco desde hace poco, se acercaron a mi cuando vieron que yo tenía mi banda, Oveja Negra y les gustaba mi música. Soy el menor del grupo y siempre me tratan bien.
Mike es un gordito de ojos grandes y de colores (nunca me he fijado bien el color de sus ojos), animoso y alegre, en su patio trasero tiene plantas de marihuana y un garaje en donde guarda el backline de la banda junto con la batería.
En la habitación estaba "Conejo", siempre me habían hablado de él pero nunca habíamos conversado, solo tengo recuerdos de él cuando yo era niño y pasaba por mi población con su pelo largo y rubio, y la última vez que lo vi fue en una tocata de nosotros. Me habían dicho que era violento, sobre todo con alcohol, y se nota, su forma de hablar es agresiva, dura.
Mike nos invitó a fumar al patio trasero, sacó una caja de zapatos llena de weed y nos recordaba que ayer había ido a fumar Alan Wolf y se había ido viendo duendes y brujos voodoo. Luego nos mostró la pipa de agua que Alan había comprado y entendí todo, la pipa era una cara malévola con dientes de vacuno, nos recordaba a algún punk hecho mierda que pide dinero en la calle. Alan era el vocalista de la banda de Mike, "Elemento de Corte", es el con más aire de duro, musculoso, pelo corto, casi calvo, camisa apegada, jeans azules y botas. Andaba siempre en su Shopper escuchando Hard Rock.
La noche estaba hermosa, los aires bohemios de la casa y del patio lleno de weed me agradan y las estrellas le daban buen tono.
Estábamos fumando yo, Mike y Conejo cuando al rato llegó Alan Wolf con dos amigos de los cuales no me acuerdo el nombre, uno de ellos iba a hacer negocios entre bandas, es típico, yo siempre ando en esas y el otro nos acompañó hasta el final de la noche.
Alan puede tener pinta de rudo pero muchos dicen que es un "saco de hueas", de hecho a veces yo pienso eso, su actitud a veces es u poco patética y hasta las periodistas que lo han entrevistado han dicho que es un imbécil. Es complicado el hombre, a mi me tiene cariño y siento que sería apuñalarlo si yo le diera la espalda.
Luego de un rato el volatil Alan comenzó a hablar cosas que le hacían sacar una risa hasta a la persona más triste.
- Sabí Albert, estoy orgulloso de ti - decía Alan al escucharme hablar de cómo salvamos la última tocata después de que nos traicionaran unas bandas con el backline - Voh eri un rockero de verdad hueón, ese rockero clásico, esforzado, de esos hueones que nos les importa nada que no sea rock - mientras hablaba yo lo trataba de hacer callar para seguir contando mi relato... aunque como toda persona, me gusta recibir buenas críticas solo que no me gusta aprovecharme y trato de ser humilde para seguir haciendo lo mio, aunque admito que todos los escritores son egocéntricos al momento de escribir, sea lo que sea el relato... y ahora creo que tuve una buena dosis de egocentrismo como para escribir lo que me dijo el Wolf
El resto de la noche fue pasarla bien, riendo de que Wolf se parecía a Lad Cobra y a Victor de X men Origins entre otras tallas yo yacía en el suelo, sentado mientras esperaba mis turnos para fumar en la pipa y corrían los cigarros.
Avanzada la noche llamó mamá... luego de otras llamadas seguidas en las cuales le dije que me encontraba en Lota cerca de la plaza de armas, que no se preocupada me dijo.
- Cuidado que andan muchos vehículos de la PDI acá en la Bannen (mi población desde niño), procura no traer ningún tipo de... tu sabes, ni en tu mochila ni en tus bolsillos.
- Tranquila que no ando con drogas, tampoco marihuana, estoy limpio. Me iré en un rato más, por último los cabros me van a indilgar. ¿hay mucha PDI?
- Si, creo que agarraron a un grupo, los del club. ¡Ah y no vas a andar trayendo algún cuchillo contigo cabrito!
- ¡cómo se te ocurre!, nunca ando con navajas... solo con cartoneros cuando estoy en época de estudio. Tú tranquila no me pasará nada.
Solía andar con cartoneros ya que estudio arquitectura, siempre me encuentro haciendo maquetas.
Mike se preocupó porque mi madre me dijo que no anduviera con drogas, aunque Wolf le cambió la forma de pensar de una vez diciendo: "la raja, tu mamá parece que se resignó a tus adicciones... sería genial que cualquier madre se tomara asi de calmada el temita".
A mi me hacía sentir mal... y mi mamá no es light, ni moderna, es chapada a la antigua. Quizás se resignó, o quizás ya me había perdido muchas veces por intentar atajarme, ya no quería peleas. Fue duro ver llorar a mamá cuando me descubrió drogas por primera vez, luego marihuana y lo raro es que se enfureció más.
Soy una mierda, pero no soy adicto, eso si que no... aunque mis amigos digan lo contrario. Quizás por algo me he vuelto así, pero eso es otro cuento.
El prensado que había hecho Mike estaba de puta madre.
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